Semana Santa supone una estupenda oportunidad para escaparse a este país y planificar un viaje a medida.

El Reino Hachemita de Jordania ofrece un plan diferente para cada viajero. Y es que, al margen de la visita obliga a la fastuosa Petra, el país brinda una buena dosis de planes y experiencias: una estancia de relax y bienestar en el Mar Muerto, una ruta por las gargantas del valle Jordán, una jornada de golf a orillas del Mar Rojo, un paseo por la capital seguido de una cena en un restaurante gourmet… ¡Las opciones son de lo más variado!

Para los amantes de la naturaleza

Las gargantas que emergen sobre el valle del río Jordán se elevan entre 600 y 900 metros sobre el nivel del mar y ofrecen a los amantes de la naturaleza un entorno idílico para disfrutar, por ejemplo, de una jornada de trekking o un picnic al aire libre; un plan perfecto para descansar y disfrutar del lado más zen de Jordania. En primavera, sobre todo durante los meses de marzo y abril, la zona se tiñe de vivos colores debido a la variedad de flores silvestres, como las malvarrosas, amapolas o lirios negros, que conviven  y se entremezclan con su amplia fauna. En el extremo sur de la meseta, en las inmediaciones de Dana y dentro de la propia reserva, se pueden encontrar multitud de especies animales. Una de ellas es el caracal, un felino de tamaño medio que se caracteriza por los mechones de pelo negro que sobresalen de sus orejas.Jordania, más allá de Petra 2Para los que prefieren viajar en familia

Además de uno de los paisajes más bellos del mundo, Jordania ofrece a sus visitantes la posibilidad de practicar todo tipo de actividades en familia: un paseo en jeep o a camello por el desierto de Wadi Rum; una ruta de descenso de cañones en Wadi Mujib, muy cerca del Mar Muerto; un baño termal en las aguas de Hammamat Ma’in; o una experiencia de turismo solidario en los telares de Bani Hamida (Madaba). Las experiencias son casi tantas como familias existen en el mundo.

El denominado Jordan Trail es un camino de 650 kilómetros de longitud que atraviesa Jordania de norte a sur; desde Um Qais, una de las ciudades pertenecientes a la Decápolis, hasta Aqaba, a orillas del Mar Rojo. El trayecto supone una explosión de experiencias para los cinco sentidos, ya que brinda la oportunidad de descubrir 52 pueblos y ciudades, mostrando diferentes paisajes, biodiversidad, historia y cultura local. Aunque la ruta se completa entre 36 y 40 días y se divide en ocho etapas (Um Qais – Ajloun, Ajloun – Fuheis, Fuheis – Wadi Zarqa Ma’in, Three Wadis – Karak, Karak – Dana, Dana – Petra, Petra – Wadi Rum, Wadi Rum – Aqaba), también puede realizarse por tramos. Cada uno de ellos abarca una región y supone de cuatro a cinco días caminando; ¡una opción estupenda para exprimir la Semana Santa!Jordania, más allá de Petra 3

Para los bon vivant

En Jordania, la popularidad del turismo de salud y bienestar ha ido creciendo de la mano de los magníficos resorts que se han desplegado en las inmediaciones del Mar Muerto y de otros muchos lugares terapéuticos naturales, como por ejemplo, el oasis termal de Hammamat Ma’in. El objetivo es proporcionar al visitante una experiencia relajante única que cumpla con todas sus necesidades terapéuticas, cosméticas y de salud emocional.Jordania, más allá de Petra 1Para urbanitas

Amán es una ciudad fascinante que combina edificios ultramodernos y restaurantes y hoteles de primer nivel con cafeterías tradicionales, talleres de artesanía y todo tipo de vestigios y restos romanos, bizantinos y de las primeras civilizaciones del Islam. Sin embargo, lo que de verdad nos gusta de la capital es su ambiente y su estilo de vida, sus sabores, su gente, sus maravillosas puestas de sol y el ajetreo de sus zocos y de sus mercados. Tomarse un knafeh (postre típico) en el casco antiguo, pasear por la zona del proyecto Abdali, el nuevo centro de la capital, o contemplar una maravillosa puesta de sol desde la cima de alguna de las innumerables colinas de Amán. ¡Que no sea por falta de ideas!Jordania, más allá de Petra 4Para los amantes del golf

El primer campo de golf de la ciudad de Aqaba forma parte de Ayla, un nuevo complejo turístico construido a orillas del mar Rojo que incluye diferentes hoteles frente al mar, clubes de playa, parques públicos y un precioso conjunto de lagunas artificiales. Situado a 330 kilómetros al sur de la ciudad de Amán, el campo de golf de Ayla ha sido diseñado por el golfista profesional Greg Norman y ofrece a los golfistas un total de 18 hoyos y más de 350.000 metros cuadrados, además de unas espectaculares vistas al mar y una escuela de golf. Actualmente se posiciona como el más grande la región, y uno de los mejores de Oriente Medio.Jordania, más allá de Petra 5